jueves, 12 de abril de 2012


Una rosa sigue siendo una rosa en el cielo. Pero su fragancia es diez veces más dulce.(Meg Woodson)

Los aromas ejercen un efecto muy fuerte en nuestras emociones. Y pueden alterar notablemente nuestro humor. En ocasiones desencadenan los recuerdos más felices que tenemos de alguien, y hoy he comprendido la razón.
Gracias a el avance de la tecnología ya no existen distancias y he recibido el correo de una antigua alumna a quien enseñe hace muchos años,me contaba como ha sido su vida en este tiempo y lo agradecida que siempre se sentía por los consejos que les daba, pero lo que más me llamo la atención fue una frase que escribió, "miss siempre la recordare por el olor agradable que me dejaba en la mejillas cuando se despedia de todos, aún hoy cuando vuelvo a sentirlo, su recuerdo viene a mi".
Aquella confidencia me quebró, comencé a recordar aquellos años de docencia y los momentos gratos que pase en esa etapa de mi vida.

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