"Mi hija", dijo la Diosa. "Aunque muchos siglos han pasado y has vivido muchas vidas, el flujo de la sacerdotisa todavía se mueve dentro de ti, el arco de la luna sigue sobre tu frente, lo veas o no. Este profundo conocimiento interior que se mueve en ti te llama a volver a tu hogar interno para resonar con tu verdad. Tú con tu corazón de guerrera, manos de curandera y espíritu ancestral. Nunca creas que eres otro cosa que magia divina".
Ara

No hay comentarios:
Publicar un comentario