Solo la confianza interior sabe que mientras estás limpiando el suelo, algo se está limpiando también en tí.
Que cuando estás regando las plantas, alguien en lo profundo está regando tu ser.
Entonces limpiar, cocinar, jugar, trabajar, tiene otra cualidad.
Esta es la belleza de confiar en la vida. Poco a poco aprendes las formas en que la existencia te provee. Como tú le importas. No estás viviendo una vida separada de la existencia.
Una vez que tienes el don de saber esto, toda preocupación desaparece.

No hay comentarios:
Publicar un comentario