viernes, 10 de octubre de 2014

Sólo el Amor es Real

Nuestra tarea es aprender, llegar a ser divinos a través del conocimiento. Sabemos tan pocas cosas… Gracias al conocimiento nos acercamos a Dios, y entonces podemos descansar. Después volvemos para enseñar y ayudar a los demás.

Prólogo

He recorrido un largo camino desde el día en que me di cuenta de que la vida humana es algo más maravilloso y más profundo de lo que me había hecho creer mi rigurosa formación médica.

Cuando conocí a Catherine, la paciente cuya historia se cuenta en mi primer libro, “Muchas vidas, muchos maestros”, ya había publicado varias decenas de trabajos científicos y adquirido reconocimiento internacional. Con ella entré en contacto, en forma repentina y sorprendente, con lo espiritual. De modo inexplicable, Catherine empezó a revivir lo que parecían recuerdos de vidas anteriores. Y lo que es más, todos sus síntomas clínicos mejoraron a través de ese proceso de regresión. Empecé a descubrir la armonía existente entre ciencia e intuición, y mi vida también cambió.



Hoy sabemos que por sí solas, la tecnología y la ciencia son incapaces de resolver nuestros problemas. Sólo cuando se emplean con iluminación y sabiduría puede ayudarnos de verdad. Tenemos que encontrar el equilibrio adecuado, y el amor es la piedra sobre la que se basa el equilibrio.

En Los mensajes de los sabios me he referido a la energía común a todas las experiencias metafísicas: la reencarnación, la naturaleza del alma, la curación, los dones de los médiums y, sobre todo, a la increíble sabiduría de los Sabios, seres que parecen existir en el ‘otro lado’ de esta vida.

Las ideas y conceptos contenidos en sus mensajes son como semillas singulares que han crecido y madurado en mi mente a lo largo de los años hasta convertirse en preciosas flores.
Este pequeño libro está integrado por una selección de textos contenidos en esa obra, que espero sirvan a los lectores como fuentes de reflexión e inspiración en su búsqueda de lo realmente importante: el crecimiento espiritual, la alegría, la paz, la vida eterna… y sobre todo, recordarles el poder del amor, porque sólo el amor es real.

¿Qué es el amor?

El amor es la respuesta de a todo.
El amor no es una abstracción, sino una energía de verdad.
Empieza a entrar en contacto con Dios en tu interior.
Siente el amor.
Expresa el amor.
El amor disuelve el miedo.
Cuando se siente amor no puede temerse nada.
Como todo es energía,
y el amor abarca todas las energías,
todo es amor.

Nuestros corazones conocen el camino de la felicidad y la paz interior. Prácticas espirituales como la meditación y la oración nos recuerdan lo que ya sabemos. Cuando nos olvidamos del mensaje de nuestro corazón y caemos en la rutina y en los baches de la vida, nos sentimos insatisfechos y desdichados.

Nuestra perspectiva está borrosa, hemos olvidado nuestro plan de vida, nos hemos perdido.
El remedio es sencillo.
Dedica tiempo a recordar tu divinidad, tu naturaleza espiritual. Recuerda por qué estás aquí.
La meditación es una forma de despertar la memoria.

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