domingo, 21 de septiembre de 2014

Superveniencia de la conciencia

En 1970 Elisabeth Kübler-Ross empezó a explorar la posibilidad de la existencia de vida después de la muerte. Se interesó por las experiencias cercanas a la muerte, las experiencias extracorporales y los médiums, lo que ocasionó también un escándalo (la Universidad de Chicago cuestionó su trabajo y la despidió) y conllevó ataques en sus centros.
Por supuesto este trabajo sobre el más allá provocó risas y recelos entre sus colegas y supuso un alejamiento de muchos estamentos médicos que habían valorado su trabajo como pionera del movimiento de paliativos. Se la llamaba la DOCTORA MÍSTICA.
Pero jamás le importaron las opiniones ajenas y a pesar del escepticismo y del rechazo de muchos de sus colegas, siguió adelante con sus investigaciones, ya que después de entrevistar a miles de personas en trance de muerte, no tenía dudas acerca de la supervivencia del alma.
“No sólo creo que hay una vida después de la muerte, sino que lo sé, tenemos datos suficientes verificables y es importante compartir este conocimiento con la gente”.
“Observé que poco antes de morir los enfermos se relajaban, incluso los que se habían rebelado contra la muerte. Otros, al acercarse su final parecían tener experiencias muy claras con seres queridos ya muertos y hablaban con personas a las que yo no veía. Prácticamente en todos los casos la muerte venía precedida por una singular SERENIDAD”
“Morir es trasladarse a una casa más bella,
se trata sencillamente de abandonar el cuerpo físico
como una mariposa abandona su capullo de seda”

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