El secreto de que una petición a nuestros ángeles sea 'concedida' no está en pedir, o en saber pedir, está en estar abiertos a recibir.
A veces estamos acostumbrados a llevar solos sobre nuestros hombros todos nuestros problemas y creemos que podemos solos y que no necesitamos la ayuda de nadie, aunque en el fondo, desearíamos que esa carga desapareciera de golpe. Esto nos impide pedirle a nuestros ángeles su ayuda, o hace que una vez que nos hemos animado a hacerlo, no vemos las respuestas de ellos, no vemos las coincidencias que ellos manejan para guiarnos, y con esto automáticamente la ayuda está rechazada. Entonces resulta que nuestros ángeles no se niegan nunca a ayudarnos, somos nosotros los que no nos dejamos ayudar.
Como ejercicio, pide diariamente la ayuda de tus ángeles y empieza a abrir todos tus sentidos a los pequeños milagros que irán ocurriendo en tu vida. Tal vez al principio aunque veas estos milagros, te costará creerlo y pensarás que son coincidencias simplemente, poco a poco te irás acostumbrando a ello y aprenderás que los ángeles tienen formas 'terrenales' para manifestarte: Son expertos en las coincidencias, te conectan con gente que te puede ayudar, encuentras libros con temas relacionados con la empresa que llevas en mente, te llega el dinero justo para pagar algún curso que complete la ayuda, ves en la televisión algún reportaje relacionado... Cuando ves en tu vida un conjunto de coincidencias, no lo dudes, son tus ángeles y son los caminos que te están guiando.
No hay comentarios:
Publicar un comentario