Cuando la oruga nace, la mariposa ya existe en ella. por eso realiza el gigantesco esfuerzo de arrastrarse kilómetros, elegir un buen árbol subirse a el a duras penas, dar la vuelta sobre su cuerpo y empezar a producir su baba, ahogándose de angustia en ella, entregándose a la muerte. No le importa: siempre ha sabido que será mariposa. Su futuro hizo todo para que se convirtiera en ella misma. Lo mismo sucede con nuestro espíritu: nos absorbe para que nos convirtamos en la mariposa que siempre hemos sido. Todo reside en obedecer a su llamado.
El collar del tigre- Cristobal Jodorowsky
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