miércoles, 11 de septiembre de 2013

ingenuidad infantil...



El otro día me encontraba en la caja del supermercado pagando mis compras, cuando me percaté de que la cajera tenía una manchita blanca en una uña de la mano.
Por un instante mis recuerdos me traicionaron y me llevaron de regreso a través de los años a mi infancia, cuando mi abuelita me revisaba las uñas para ver cuantas "mentiritas" tenía. Pues según ella, cada manchita blanca que aparecía en mis uñas representaba una mentira dicha, y yo vivía revisándome las uñas para verificar que no aparecieran y si alguna osaba estar me devanaba el seso pensando qué mentira había dicho. 

Pues resulta que ese no era un invento de mi abuelita, ya que al llegar a casa busqué en Internet al respecto y descubrí que es una historia más extendida de lo que hubiera imaginado, y se conoce en muchos rincones del mundo.  

Esto me llevó también a pensar en la ingenuidad y candor infantil y recordé esta historia que leí hace poco:

Una maestra de primer grado se encontraba en clase con sus niños y les mostró una foto de una familia compuesta por:  papá, mamá y tres niños, de los cuales dos se parecían a los padres y uno no, y les preguntó qué diferencias notaban. 
Un niño levantó la mano y dijo que seguramente el que no se parecía era adoptado.
Acto seguido,  una niña intervino y dijo que ella sabía lo que era ser adoptado ya que ella lo era. Y explicó que la diferencia era que en lugar de crecer en el vientre de la mamá, se crece en su corazón....

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