domingo, 7 de febrero de 2016

El sufismo o el arte de amar a Dios y ser correspondido


”La historia del sufismo, es una historia de AMOR A DIOS correspondida., Es el arte de AMAR en mayúsculas a DIOS y sentirse uno con él. 
Ser un sufí, implica que tu corazón alcanza a ser tan suave y nutriente como la lana que envuelve la fragilidad de un ser , le protege y le da calor
En el Sufismo el corazón aprende la alquimia del amor. El proceso de cómo el AMOR transforma desde dentro, desde el corazón al ser humano
La parte divina que magnetiza con una particular energía el corazón de los seres humanos, hace que nazca la chispa y luego se convierta en la llama divina en el corazón del ser humano.
Los sufíes tienen una particular forma de meditar. Acachan su cabeza de tal forma inclinándola hacia adelante que la razón queda por debajo del corazón y muestra su fragilidad ante el Gran AMOR de DIOS.
Todo el sufismo nos habla del largo camino de la separación del alma y la divinidad y la reunión de nuevo dentro del entorno del AMOR más profundo que cualquier alma conoce.
Existe en cada uno de nuestros corazones un parte muy profunda EL CORAZÓN DE CORAZONES reservado a Dios, en él se guarda la impronta divina del amor que todo lo puede, el amor/ unión con la divinidad.
Hay una conciencia profunda, el recuerdo de DIOS, el recuerdo del amor hacia Dios.
Dice un antiguo dicho sufí que AMOR que el ALMA experimenta en su encuentro con DIOS en el espacio íntimo del corazón es como "probar el vino dulce antes de que Dios hiciese la creación o probar la miel antes de que las abejas existiesen”.

El AMOR no es fácil de comprender a través de la razón. EL AMOR traspasa cualquier frontera, límite o entresijo que la razón puede urdir. Cuando el AMOR llega, la razón desaparece.
Los sufís hablan de la rendición, la entrega, el abandono, darte tu mismo en toda tu totalidad sin pensar en ti , ese es el AMOR que la divinidad pide de cada ser humano.
Darte tu mismo a Dios que te corresponde en la misma medida.
Los sufís son entrenados para decir la primera palabra que llega a la mente, por que en la tradición del sufismo se cree que siempre la primera palabra viene de DIOS
Normalmente esto no sucede con frecuencia, muchas veces la primera palabra viene del ego, pero es la GRACIA de aprender a vivir en el estado de VULNERABILIDAD , ABANDONO la que nos permite reconocer la Palabra o el Verbo que viene de Dios.
Ser sufí, significa sangrar por amor. Vertir tu propia copa y derramarte en bendiciones hacia el amado, hacia DIOS.
Has de ser capaz de darte sin pensar en lo que ello implica, pero no darte en tu totalidad a otros seres humanos, no , te debes al AMOR y al él te darás, el amor que actualmente existe en lo más profundo de tu propio corazón el amor hacia la DIVINIDAD:
Te das tu mismo en tu totalidad a ti mismo en el más completo y total sentido de las palabras, Te das a la parte divina, a la unión que con dios existe en tu interior.
Te rindes tu mismo a ti mismo, no a tu EGO, no a tus DESEOS sino a la más profunda necesidad del ALMA, a las entrañas de tu alma para decir SI al destino de tu alma a través de la aceptación de tu carga y tu misión….”

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