Bendita tú...
Te educaron para ser una hija perfecta, una madre perfecta, una amiga perfecta, una pareja perfecta, una trabajadora perfecta, una compañera perfecta, una amante perfecta, la mujer perfecta.
¿Te has mirado al espejo?
Obsérvate. Fíjate:
Benditas ojeras que te hacen sentir que los ojos a veces se cansan de permanecer tan abiertos.
Benditas arrugas que un día aparecen como síntoma de que tus células viven rindiendo en la alta competición de una vida plena.
Benditos olvidos que a veces tienes, porque no recuerdas lo superfluo y retienes lo importante.
Bendita piel con sus cicatrices, signo de que cura y sana todo lo que en tu vida experiencias.
Benditos achaques que llegan con la edad. Significan que tu cuerpo es una carrocería de lujo con un motor antiguo. ¡Los mejores!
Bendito cabello que lavas los días que tienes ganas de sentir el agua emocional para depurar sensaciones.
Obsérvate bien y proclama al mundo que te aceptas como eres, como sientes, como vives, dueña de tus emociones, de tu destino.
La única perfección que debemos alcanzar es la de vivir con plenitud cada segundo, sintiendo que llevamos las riendas de nuestra vida.
No te impongas límites, que nadie te diga jamás que existe un patrón que debes alcanzar.
Tu excelencia es tu sonrisa
Tu significado: los labios que aman al mundo. Tu éxito: ser, sentir y amar.
Permítete liberarte del yugo de intentar ser perfecta: Tú ya eres única en el mundo.
Jose luis Fuentes

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