El secreto no es "trabajar" en los dolores de nuestra vida. El secreto es experimentarlos cuando están allí, agotarlos, como cuando uno se ríe a carcajadas de un buen chiste hasta que ya no te causa más gracia.
Igual es con el dolor, es experimentarlo completamente hasta que ya no esté allí, hasta que ya no duela. Eso liberación, eso es desprenderse de las cargas.
No vale la pena ni tiene sentido "entender" ni buscar y encontrar "explicaciones". Eso al corazón no le sirve; es solamente más alimento para la mente. El secreto está en experimentar. Quedarse con "lo que es" hasta el fin.

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