martes, 14 de julio de 2015

Misterios ocultos

La mayor parte de los grandes filósofos del mundo politeísta, como Pitágoras, Sócrates, Platón, Virgilio, Séneca y otros muchos, estaban iniciados en alguna de las antiguas escuelas de misterios. Cada tradición de misterios constaba de misterios exteriores, abiertos a todo el mundo, y de misterios interiores, que eran un secreto sagrado sólo al alcance de los que habían seguido un intenso proceso iniciático. A los iniciados en los misterios interiores se le, revelaba el significado místico de los rituales codificados en los misterio exteriores y en los mitos de la humanidad, propiciando así una transformación personal y la iluminación espiritual. En el centro de los misterios estaban los mitos relacionados con la muerte y resurrección del hombre-Dios, figura identificada por diferentes nombres según la cultura que la pregonase. En Egipto era Osiris, Dionicio en Grecia, Atis en Asia menor , Adonis en Siria, Baco en Italia y Mitra en Persia. Básicamente, todos estos hombres-dioses constituían la representación del mismo ser mítico y tales mitos presentan similitudes extraordinarias con al historia de Jesús convertido en el Cristo. Aunque en la actualidad estas semejanzas puedan llegar a sorprendernos, para los escritores de, los primeros siglos del cristianismo eran extraordinaria,ente obvias. Los primeros "Padres de la iglesia", como el mártir Justino, Tertuliano e Ireneo, no negaron estos evidentes parecidos, pero recurrieron a la absurda coartada de que dichas semejanzas no eran sino el producto de " imitaciones diabólicas"

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