Totalmente desprevenidos entramos en el atardecer de la vida, lo peor de todo es que nos adentramos a el con la falsa presunción de que nuestras verdades e ideales nos servirán a partir de entonces.
Pero no podemos vivir el atardecer de la vida, con el mismo programa que la mañana pues lo que en la mañana era mucho, en el atardecer será poco, y lo que en la mañana era verdadero, por la tarde puede ser falso...

No hay comentarios:
Publicar un comentario