Tiempo de dejar que los otros hagan su propio proceso de curación, evitando empujarlos en la dirección en que pensamos que les iría bien. Esto vale, sobre todo, para las madres y padres de los hijos adultos. Recordar que los hijos vienen con un camino propio de vida, y están haciendo la experiencia por sí mismos, pretender ahorrarles la experiencia, es cargar sobre nuestras espaldas lecciones que ya no nos pertenecen, y bloquear nuestro propio camino y el de ellos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario